A usted sí, Señor Asayni

        Me había prometido no contestar más a nada que viniera de Favecam o de su entorno, pero mire por dónde, me ha caído usted bien, Sr. Asayni. Al menos escribe usted con algo más de coherencia que las “59 entidades de Favecam”, da la cara sin esconderse tras fantasmas, no dice palabrotas, no calumnia, e insulta poco o casi nada. Porque vamos a ver ¿Qué clase de insulto es llamarme Don Nadie? Me supongo que se referirá usted a los 33 años (seguramente mucho antes de que usted naciera) que llevo en Melilla ocupando un puesto directivo ganado por oposición y concurso. O quizá a los 25 años que he sido Tesorero de Cáritas Interparroquial de Melilla sin que nadie pudiera decir, como le ha ocurrido a alguno en menos  de un año, que faltara un duro de las cuentas. O posiblemente habla usted de los más de diez años que fui Tesorero y luego Presidente de La Asociación Ornitológica Naturalista de Melilla. O es posible que se refiera a los más de quince años que llevo en el movimiento vecinal desempeñando diversos cargos en una Asociación de Vecinos y la presidencia de FEAVEME desde hace siete años. Evidentemente, no puedo considerar eso un insulto. Otra fijación, que no insulto, de Favecam es que yo vivo en el Real. Mire, Sr. Asayni , se lo voy a explicar a usted, que me parece algo más inteligente, por si a su vez es capaz de explicárselo a su presidente. Los Estatutos de Estopiñán, en consonancia con la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de Marzo, reguladora del derecho de asociación, admiten como socio a cualquiera que sea mayor de edad y tenga residencia legal en Melilla además de no resultar persona non grata. Y esos mismos Estatutos no ponen ninguna condición al presidente para serlo. Por otra parte, fíjese si tengo intereses en el barrio, que poseo un piso en él en el que viven mis hijos. Y no le voy a dar más explicaciones. ¿Vale? Otro... ¿insulto? que me dedica es el de carroza. ¡Vaya por Dios!: el diccionario de la lengua define carroza, entre otras acepciones, como “coche grande, ricamente vestido y adornado “. ¿Pretende usted halagarme? ¿O es que está usted refiriéndose a mi edad? Mire usted: tengo sesenta años, por cierto muy bien llevados, pero nunca he creído que eso fuera obstáculo para opinar o para llevar a cabo actividades de cualquier tipo. Le deseo de corazón que llegue usted a ellos y que adquiera la experiencia de la que yo gozo. Así aprenderá a no escribir al dictado de nadie y a expresar sus propias opiniones. Porque eso sí, escribe usted al dictado y miente de forma flagrante o le hacen mentir. ¿Me quiere usted decir en qué elecciones, generales o no, me ha visto con una chapita desde que soy  presidente de una Asociación de Vecinos o de FEAVEME? Le reto a que lo demuestre y, si lo hace, le prometo marcharme de Melilla. ¿Me quiere explicar cuándo y dónde he criticado, despreciado, llamado inútiles o drogadictos o un sinfín de cosas más a los jóvenes? Le vuelvo retar a lo mismo y le hago la misma promesa si lo consigue.  Nunca he criticado a los jóvenes ni mucho menos los he insultado porque, al contrario de otros, el insulto no es mi forma de actuar. Lo único que critiqué fue la parafernalia que montan “sus compañeros de Favecam” cuando hablan de su sección joven compuesta por 500 miembros. Eso no se lo creen ni “ellos”, ni usted. Punto. Mire usted, tengo dos hijos, naturalmente jóvenes, ambos con carrera universitaria, uno de ellos con un contrato de trabajo de seis meses y otro inscrito en el INEM desde hace tres años. Y si puede usted demostrar que en alguna ocasión me he valido de mis buenas relaciones con la Administración para tratar de colocarlos, le hago la misma promesa que en los casos anteriores ¿Me va a dar usted a mi lecciones de honradez? ¿Me va a dar usted a mi lecciones de paro juvenil? ¿Me va usted a decir que la solución es hacer un listado de parados que ya existe (y si no coincide con el suyo será porque los que usted ha detectado no están inscritos en el INEM como sería su obligación) y llevarlos a manifestarse los miércoles ante la sede del Gobierno? ¿Sabe usted la solución que le damos nosotros desde FEAVEME a este problema? Pues mire, nos rompemos los cuernos de trabajar, sin nada a cambio, para sacar adelante un plan de empleo que da trabajo a nueve jóvenes en cuatro salones informáticos. Un plan que permite, además, la integración de no menos de doscientos jóvenes (esto es demostrable con nombres y apellidos, no como lo de los “500”) que acuden diariamente a estos salones a formarse y a realizar actividades que les aparten de otras tentaciones. Y colaboramos con los planes de empleo de la UPD, también sin nada a cambio, para coordinar el trabajo de tres personas, también jóvenes, como ATS en diez asociaciones de vecinos. Y colaboramos recientemente, sin nada a cambio como siempre, con el Consejo de la Juventud y el Grupo Scout para avalarles la solicitud de un proyecto europeo que luego no prosperó por causas ajenas a nosotros.  Y mientras fue Consejero de Educación mi buen amigo Joaquín González Molero, por cierto socialista (¿Ve usted, amigo mío, como FEAVEME no tiene colores políticos?), colaboramos en más de una iniciativa de alfabetización para jóvenes y “carrozas”.  Así es como trabajo y como trabajamos en FEAVEME. Con soluciones positivas dentro de nuestras posibilidades, sin demagogias, sin manifestaciones y sin tratar de convertir Melilla en una Ciudad sin Ley como pretenden “sus compañeros de Favecam”. Y “nos va bonito”, claro que “nos va bonito”.  Ahí están los resultados.  Siento que a usted le hayan tapado los ojos y le hayan engañado como a un pardillo. Pero todavía está a tiempo. Venga a verme, le recibiré de mil amores pese a sus... ¿insultos?, que no son suyos, y quizá pueda explicarle dónde está la seriedad y dónde la falacia y la palabrería sin sentido.

                                                                   José Luis Suárez