No se entera
No se entera, ¿O, quizás, no quiere enterarse? El presidente de Favecam ha vuelto, en una de sus frecuentes e insufribles apariciones en la prensa, a hacer demagogia barata de la que a él tanto le gusta. Esta vez le ha tocado el turno a El Telegrama de Melilla y ha vuelto a mentir a diestro y siniestro con el tema de las bajas de algunas asociaciones de vecinos. Estamos seguros de que el Consejero de Presidencia, como todos nosotros, sabe que el único órgano capacitado para disolver una Asociación del tipo que sea es el Gobierno de la Nación a través de su Delegación en la Ciudad de la que se trate. Ni dicho Consejero ni nosotros mismos somos tan tontos como parece suponer el Señor Villaverde. A este señor tengo que repetirle una vez más que miente, miente y miente. Y ya no le voy a llamar embustero en un alarde de buena educación por mi parte; le voy a llamar lo que es: mentiroso y falso. Y no me voy a dirigir a él como he hecho en otras ocasiones; me voy a dirigir a todos ustedes, a todos los ciudadanos de Melilla a los que, un día sí y otro también, esta especie de inventor de falacias intenta engañar y secuestrarles la verdad. Miren ustedes: Si el presidente de Favecam tiene alguna comunicación en la que el Gobierno de la Ciudad "disuelva" alguna asociación, le reto a que nos la muestre y yo mismo, además de retirar lo de mentiroso, haré todo lo que esté en mis manos para que tamaño disparate sea rectificado por quien corresponda. Pero es que no existe tal comunicación. Lo que sí existen son comunicaciones a siete asociaciones (no a dos), una de FEAVEME, alguna de Favecam y varias independientes, en las que se les informa que causan baja en el Registro de Entidades Vecinales de la Ciudad Autónoma por no haber presentado proyectos de actividades ni la preceptiva memoria del ejercicio anterior. Y se les da un plazo para que presenten las alegaciones que consideren oportunas. Y esto sí que lo puede hacer el Gobierno de la Ciudad, puesto que es su Registro y es su dinero el que se emplea en subvencionar a las asociaciones inscritas en ese Registro. Por tanto el presidente de Favecam, una vez más y para no perder la costumbre, miente descaradamente. Que vaya al juzgado o a donde le dé la gana. La forma que elija para perder su tiempo es sólo cosa suya. Esperaremos para desternillarnos de nuevo.
José Luis Suárez