Las querellas de Villaverde

Sé que una de las cosas que nuestro presidente debe decidir cada vez que comienza una nueva página de nuestra web, y sé que no es lo más sencillo, es qué fondo le va a poner, qué tipo de letra y con qué color, de forma que todo tenga alguna relación con el tema en cuestión. Esta vez se lo he puesto fácil: Le he pedido fondo negro como corresponde al luto que el movimiento vecinal arrastra desde hace ya demasiados años; color de letra amarillo por aquello que dicen de que trae mala suerte, y bastante mala suerte es tener que aguantar un día sí y otro también a personajes como el que motiva este comentario; y el tipo no podía ser otro que Comic Sans por lo del "comic". Y es que todo lo que rodea al presidente de Favecam es realmente cómico. Ahora nos ha puesto una querella por "injurias y calumnias" en nuestra página web y, entre otras lindezas, nos reclama ¡sesenta mil euros! por daños y perjuicios. Y les voy a contar cuáles son, según él, esas injurias y esas calumnias. José Luis Suárez, presidente de FEAVEME, ha dicho que no invitaría a su casa a nadie que estuviera inmerso en un proceso por varios presuntos graves delitos. Primer error: Él puede invitar a su casa a quien le dé la gana; y ha dicho presuntos y lo ha dicho porque salió publicado en toda la prensa, que guardamos celosamente, con motivo del "robo" de unos moteros en el camping de Rostrogordo. ¿Por qué no se querelló usted contra la prensa, Don Miguel Ángel? Él ha dicho que no se sabía donde estaba el dinero que se recaudó para las lápidas de los fallecidos en la rotura del depósito de agua. Segundo error: Él y yo y más gente que conocemos colaboramos en aquella colecta y es cierto que no sabemos nada. ¿O puede usted demostrar que nos envió un resumen del estado de cuentas?; además de que mi presidente no ha acusado a nadie de nada.  Como tampoco ha acusado a nadie de nada cuando habla del dinero que los damnificados pagaron para que se les agilizara el cobro de las indemnizaciones. Tercer error: ¿Puede usted demostrar que eso es falso y que ha rendido las cuentas correspondientes? Él ha dicho que, tras un año desaparecido del movimiento vecinal por sus "affaires" (asuntos en francés, Don Miguel) de Solidaridad, Solimel, Residencia de Estudiantes, Camping de Rostrogordo, donde ha dejado un reguero de su impronta en forma de despropósitos, fracasos, embustes, desastres y ruinas... Cuarto error: Lo dijo toda la prensa (que también guardamos celosamente) y tampoco usted se querelló contra ella. Y lo que más abunda entre las razones de su querella es que le ha llamado embustero y mentiroso. Mire usted, ejemplo de la lentitud de reflejos (¿será esto también una injuria?): le ha llamado mentiroso cuando ha salido usted en prensa diciendo que tenía una sección joven con 500 miembros. Le ha llamado mentiroso cuando ha dicho que los ordenadores del aula de informática de la Asociación de Vecinos Estopiñán habían salido de otro sitio que no fuera la subvención de la Ciudad Autónoma, y cuando ha dicho que yo, Gonzalo Giménez, disfrutaba una casa de protección oficial siendo propietario de un piso, o que cobraba de Equal por hacer un trabajo de coordinación de nuestros cuatro salones informáticos, o que había malversado fondos de la Asociación de Vecinos Arces. Por cierto, estas últimas afirmaciones sí hubieran sido motivo de una querella pero ocurre que quienes trabajamos no tenemos tiempo para perderlo en los juzgados como le pasa a usted. Claro que, puesto que está usted dispuesto a hacérnoslo perder, aprovecharemos para presentarle una querella (de las serias y con fundamento, Don Miguel) a ver si puede usted demostrar que es cierto cuanto ha afirmado. Le ha llamado mentiroso cuando, en esa prensa que tanto le gusta, ha dicho que iba a crear una bolsa de empleo, o un comedor social, o una emisora de radio. ¿Dónde están todas esas utopías? Le ha llamado mentiroso cuando usted ha repetido por activa y por pasiva que FEAVEME ha desaparecido, cuando ha hablado de la "presunta FEAVEME", y cuando ha dicho que nuestra querella por este asunto había sido sobreseída; la verdad es que esta querella ha sido admitida a trámite, que el juicio correspondiente se celebró el pasado 14 de Enero y que informaremos de la sentencia, ya que para los implicados en ella (uno de ellos casualmente su vicepresidente), el fiscal pide 15 meses de cárcel por presunta falsificación de documento privado. Esta es la verdad demostrable y si usted dice lo contrario está usted mintiendo y tenemos que decirlo donde nos plazca. Si usted dice que las Asociaciones de Vecinos Acrópolis, los Pinares, Futuro o Alhambra, pertenecen a  Favecam y tenemos las cartas de adhesión a FEAVEME de dichas asociaciones firmadas por sus presidentes, tenemos que decirle que miente y que por tanto es un mentiroso. Y además lo afirma en un certificado presentado en la Consejería de Presidencia y firmado por un supuesto secretario suyo, que a su vez ha declarado que no lo es y que él nunca ha certificado tal cosa. Si tuviera esto en cuenta tendría que decirle algo más, pero, ya que se ha propuesto hacernos perder el tiempo en los juzgados, lo que tenga que decir lo diré en ellos. Si usted afirma en un escrito lleno de insultos y hasta de palabras malsonantes que su federación engloba a 59 asociaciones, mi presidente (y yo, por supuesto) tenemos que reírnos mucho y decirle además que miente.  Si asegura, otra vez en la prensa, que la Consejería de Presidencia ha "disuelto" algunas asociaciones de vecinos, tenemos que repetirle que miente y que secuestra la verdad a la opinión pública (presentaremos un certificado y las pruebas pertinentes de que la Consejería se limitó a dar de baja en el Registro de la Ciudad Autónoma a varias asociaciones por falta de actividad, nunca "disolvió" ninguna). Si usted asegura en una rueda de prensa que le ha escrito a Su Majestad el Rey denunciando una supuesta (por usted) actitud ofensiva del Excmo. Sr. Comandante General de Melilla y a continuación nos dice que el Rey le ha contestado diciéndole que "tomará cartas en el asunto", el Sr. Suárez, después de desternillarse de risa, tiene que volver a decirle que miente y que además es un ingenuo o nos cree ingenuos a los demás. Si usted le cuenta a un presidente de una de nuestras asociaciones que lo declarará donde haga falta, y no será el único, una serie de barbaridades irreproducibles acerca de mi persona y de la de mi presidente, no tenemos más remedio que decirle que miente o que demuestre lo que dice en un juzgado que a usted tanto le gusta. Si usted pretende reunirse a solas con mi presidente (tenemos su carta) para tratar asuntos de los vecinos de Melilla después de todas sus (de él) "injurias y calumnias", él tiene que volver a desconfiar de usted, y, si además, no recoge su contestación en correos (tenemos el certificado devuelto) y luego va contando (tenemos testigos) que no le ha contestado, tiene que volver a repetirle que miente. Si encima le asegura a un funcionario de la Consejería de Cultura que a mi presidente le han condenado ya a pagarle cinco millones de pesetas a usted y que mi presidente ha ido llorando a pedirle perdón, yo tengo que repetirle que miente y que tiene usted mucha más mala leche de la que aparenta. Y si encima, con el único propósito de quedarse con un local que nos hemos currado otros, va envenenando a los vecinos de Tiro Nacional 2 contándoles que la Asociación no hace nada por el barrio (¿qué hace la suya, Tiro Nacional 1, Don Miguel? ¿Por qué no congrega en ella a los vecinos para despotricar contra usted?); y los va envenenando contándoles que el Presidente se ha quedado con no sé cuantos millones, que el presidente cobra de la Ciudad Autónoma un sueldo, que no hay bar y sí ordenadores y aulas para dar formación a los vecinos del barrio; y los va envenenando porque se cree usted el más listillo y el que sabe lo que quiere (nosotros también lo sabemos); si hace todo eso que le digo, señor mío, tenemos que repetirle que miente. Para terminar esta larga lista que se haría infinita, tengo que comentar la "calumnia" que parece ser la que más le ha molestado: La de sus neuronas. Todo el mundo sabe que si usted tuviera realmente sólo una o cuatro neuronas, no podría incordiar todo lo que incordia con lo que todos saldríamos ganando. Por tanto, estoy seguro de que nadie habrá considerado eso una calumnia. Lo que ocurre es que sus propuestas en prensa sobre la solución al paro, a la droga o a la inseguridad, son, cuando menos, de chiste. Y un chiste era lo de sus neuronas, Don Miguel, que ha perdido usted hasta el sentido del humor. Mire, señor mío: Como personaje público que pretende ser usted, debe estar preparado para las críticas. La calumnia y la injuria requieren que lo que se dice no sea cierto y demostrable. Lo que mi presidente y yo hemos dicho de usted lo podemos demostrar porque, como es nuestra costumbre, lo guardamos todo. Si no quiere usted que le llamen mentiroso, lo tiene muy fácil: diga siempre la verdad. ¡Ah! Se me olvidaba. Paranoico no es un insulto ni una injuria. La paranoia es una enfermedad algunas de cuyas manifestaciones son los delirios de grandeza y la tendencia a inventarse cosas, creérselas uno mismo e inventar una nueva cuando nos descubren. ¿No ha leído usted la magnífica novela de Torcuato Luca de Tena "Los renglones torcidos de Dios"? Pues hágalo y verá como aprende algo que posiblemente le resulte beneficioso.  

  Gonzalo Giménez                               

Vicepresidente de Feaveme y portavoz del Consejo Asesor