Reunión de asociaciones de FEAVEME con el Comisario Jefe de Policía
El día 3 de Noviembre tuvo lugar en la sede de la Asociación de Vecinos Tiro Nacional, una reunión con el Comisario Jefe de la Comisaría de Melilla, Julián Sáenz, a la que asistieron, además del Inspector Jefe, Manuel Díaz, el presidente de la Federación, José Luis Suárez, el vicepresidente, Gonzalo Giménez y la Secretaria, Nassera Al-Lal junto a los presidentes de las Asociaciones de Vecinos Tiro Nacional, Patrón Pedro Sánchez, Porvenir y Ramón J. Sénder.

Foto: José Luis Suárez
Hemos de decir en primer lugar que, independientemente de los datos aportados por los representantes policiales respecto al descenso del número de delitos y faltas, la opinión generalizada es que en la mayoría de los barrios se ha notado ese descenso, apuntándose como causa principal del mismo el aumento del control fronterizo y una mayor presencia policial. También hace notar Julián Sáenz la influencia del aumento de la colaboración ciudadana sin la cual, como ya hemos dicho repetidas veces desde esta Federación, no es posible en muchos casos la actuación de la policía. Ejemplos de la efectividad de esta colaboración se tienen en la zona de Acera Negrete y Cabrerizas Altas donde las reiteradas denuncias de las Asociaciones de Vecinos Patrón Pedro Sánchez y Ramón J. Sénder han conducido al desmantelamiento de focos de prostitución y puntos de venta de drogas y a una mejoría notable de la seguridad ciudadana en esas zonas.
Todas las asociaciones hacen especial hincapié en la delincuencia juvenil que sigue presente en mayor o menor medida en todos los barrios y con la que es muy difícil acabar por los problemas derivados de la Ley del menor. El robo en vehículos o de vehículos que luego son incendiados, sin ser frecuente, continúa produciéndose de forma esporádica. En la zona de Tiro Nacional se viene produciendo el robo de rejas del mobiliario urbano con demasiada frecuencia y a plena luz del día. Es también generalizada la queja de los ruidos y molestias que provocan esos mismos menores y a veces también adultos con sus reuniones y broncas a altas horas de la madrugada. El comisario pide que en todos estos casos se llame al 091 y se diga, si es necesario, que ha sido él personalmente quien ha recomendado esa llamada para que se atienda lo más rápidamente posible.
Informa el Comisario con datos estadísticos en la mano que en el mes de Octubre se ha producido un descenso muy importante de delitos respecto a Octubre del año 2002 dándose además la circunstancia de que este último mes ya se había producido también un descenso respecto al mismo mes del año 2001. A la pregunta de Gonzalo Giménez de si no será que se denuncia menos, el comisario alega que no hay ningún dato objetivo que permita pensarlo como tampoco podríamos asegurar que cuando aumenta el índice delictivo es porque se denuncia más. Es lógico deducir que las denuncias se mantienen en número proporcional a los delitos cometidos. Apunta también Sáenz que la celebración de los juicios rápidos influirá notablemente en un futuro en el descenso del número de delitos aunque es consciente de que ese descenso tiene un límite porque, evidentemente, no se puede llegar a cero en ningún caso.
Los problemas más serios presentados podemos decir que son los que aporta Gonzalo Giménez respecto del barrio hebreo, zona en la que vive y en la que hay una nula presencia policial, siendo testigo de excepción de incendio de coches, entrada de vehículos a gran velocidad, escándalos a altas horas de la madrugada, rotura de cristales y de ruedas de coches aparcados y presencia durante toda la noche de varios vehículos sospechosos de venta de drogas que serían finalmente la causa y el origen de todas las demás actividades molestas. Julián Sáenz se compromete a tomar medidas en esa zona para tratar de eliminar esos mercadillos ambulantes que permitan un saneamiento total de la zona.
En definitiva fue una reunión muy positiva de la que de nuevo obtuvimos la plena disposición de la comisaría de Policía para con las asociaciones a la vez que se nos vuelve a solicitar esa colaboración ciudadana imprescindible. Es evidente que acabar con la delincuencia es tarea de todos y que todos debemos denunciar aunque el hecho no nos afecte directamente porque podemos así evitar que en el futuro suframos en nuestras propias carnes ese mismo hecho delictivo. Y debemos hacerlo además en la seguridad de que nuestro nombre como denunciante permanecerá en el anonimato.