Asamblea General Extraordinaria

        El pasado día 8 de Enero, al tercer intento, pudo celebrarse la Asamblea General Extraordinaria de nuestra Asociación, Asamblea que había sido suspendida en dos ocasiones anteriores por no aprobarse las cuentas al no cuadrar los libros y producirse enfrentamientos que obligaron a suspender las reuniones sin llegar a acuerdos definitivos. En esta ocasión, con la presencia como testigos y moderadores del presidente de Feaveme, José Luis Suárez, y del portavoz del Consejo Asesor, Gonzalo Giménez, pudo llevarse a cabo la Asamblea, no sin controversia, pero con acuerdos que pueden dar vía libre a una nueva etapa en el funcionamiento de la Asociación de Vecinos Hispanidad. En resumen, la Asamblea hace constar en acta la reprimenda al hasta ahora presidente, Dionisio Ontiveros, por su mala gestión y dejadez de funciones que ha conducido a que terceras personas, en concreto la Vicepresidenta que hizo las veces de presidenta por los problemas familiares del presidente, provocaran un caos en la situación económica de la Asociación. Se reconoce la deuda de 720 euros de la concesionaria anterior del ambigú, precisamente la citada vicepresidenta, y la anómala situación del pago de cuotas con infinidad de ellas sin cobrar. Se aprueban los saldos por importe de 1942,90 euros en banco y de 565.65 en caja, y la deuda de unos trescientos euros contraída con la actual concesionaria del ambigú de todo lo cual se hará cargo la nueva junta directiva que resulte elegida.

Pasados a este punto, la elección de presidente, sólo se presenta la candidatura de Francisco Canela Fernández que es elegido por mayoría absoluta dándole la Asamblea un voto de confianza para que nombre su Junta Directiva que en el plazo máximo de veinte días deberá aclarar definitivamente la situación económica, decidir si denuncia en los juzgados a la anterior concesionaria del ambigú y poner al día las cuotas dando de baja a los que no las abonen. Así mismo se aprueba por unanimidad que la Junta directiva deberá convocar una nueva Asamblea en el plazo de cuarenta días para estudiar las decisiones adoptadas y proceder al cambio de los Estatutos con el fin de adaptarlos a la nueva Ley de Asociaciones del año 2000.