El reparto equitativo de las subvenciones

Es evidente que la puesta en marcha del Consejo Asesor de Asociaciones Vecinales ha venido a poner orden en el funcionamiento de las Asociaciones de Vecinos. Año tras año, durante los tres últimos, se han dado pasos importantes en ese sentido. Ante todo, se ha terminado con infinidad de asociaciones fantasmas (pese a que algunos sigan considerándolas a falta de nada más serio que llevarse a sus rediles). Como vaticinamos ya hace algún tiempo, las asociaciones que sólo ponían la mano para recibir y no daban nada a cambio, las asociaciones que no justificaban con claridad meridiana las subvenciones recibidas, las asociaciones que no existían más que a la hora de cobrar, han sido alejadas de los lugares donde se gestionan fondos públicos.

Queda aún mucho camino por recorrer en pos de un reparto más equitativo de esos fondos públicos y en eso estamos trabajando desde el Consejo Asesor, tanto los representantes vecinales como los de la Administración y el propio Consejero. Hay un consenso absoluto para tratar de llegar a la perfección en ese reparto. Entendemos que las subvenciones que reciba cada asociación deben ser proporcionales a su participación en actos institucionales y a su colaboración con las instituciones en beneficio de los vecinos de Melilla y, por ende, en beneficio de la Ciudad. Deben ser proporcionales a su representatividad y, por tanto, al número de socios reales que posea; en este sentido propondremos la búsqueda de métodos legales que permitan eliminar la picaresca en cuanto a ese número de socios. Reconocemos que es difícil aplicarlo a las asociaciones, pero hemos encontrado ya el procedimiento para las federaciones: Hemos solicitado que se exija, y FEAVEME ya lo ha cumplido, una relación de las asociaciones, legalmente inscritas en el Registro de la Ciudad Autónoma, adscritas a cada Federación, con su CIF, nombre y NIF del presidente y firma del mismo. De esta manera evitaremos que nadie certifique que cuenta con 49 asociaciones cuando en el Registro hay sólo 26.

Entendemos también que las subvenciones recibidas deben estar en función de las actividades realizadas, actividades reales, factibles, no utópicas o fantasmales; actividades justificables, que redunden en beneficio de los vecinos, formativas y que se traduzcan en una mejora para el barrio. Estamos de acuerdo en que la subvención de festejos, comilonas y cuchipandas, debe reducirse al mínimo posible. Y exigiremos que al que sólo pretenda realizar actividades festivas, no se le dé ni un euro. Como también exigiremos que la subvención para mantenimiento esté en proporción al volumen de la asociación y a las actividades realizadas y, en consecuencia, que no se subvencione el mantenimiento de asociaciones que sólo lo piden para mantener (valga la redundancia) un bar abierto, unas mesas de dominó o varias fiestas anuales. Todo eso que lo paguen sus socios con el dinero de sus cuotas. Y exigiremos, finalmente, que se controle la realización de las actividades subvencionadas de acuerdo con los proyectos presentados.

Estamos seguros de que todas estas medidas no van a gustar a muchos, pero nadie nos negará que quienes no estén de acuerdo con ellas, será porque ellos mismos no cumplen unas condiciones que nos parecen de lo más justas. Creemos que no es mucho exigir, que no es tan difícil ponerlo en marcha, y estamos seguros de conseguirlo ya este año. Que sea para bien de todos.